Obama cede ante Israel

Jonathan Cook / 4 de octubre de 2010

Al revelarse los detalles de una carta enviada por el presidente Barck Obama la semana pasada a Benjamin Netanyahu, primer ministro israelí, hará que los palestinos se muestren todavía más escépticos sobre el papel de los estadounidenses e israelíes en las negociaciones de paz en curso.

Según los detalles conocidos, Obama hizo una serie de ofertas muy generosas a Israel, a cargo de los palestinos, a cambio de una concesión mínima por parte de Netanyahu: una ampliación por dos meses más en la tregua sobre la construcción de nuevos asentamientos.

La tregua anterior, que duró 10 meses y finalizó hace una semana, todavía no ha sido renovada por Netanyahu, con lo que sobrevuela la amenaza de una finalización abrupta de las conversaciones de paz. Los palestinos están pensado en abandonar las conversaciones en los próximos días.

Netanyahu ha rechazado la oferta que le hizo la administración estadounidense

Sin embargo, la Casa Blanca niega que haya enviado la carta que a aparecido, pero según los medios israelíes, los funcionarios de Washington están furiosos por el rechazo de Netanyahu.

Estas revelaciones fueron hechas por una fuente bien informada: David Makovsky, del Instituto de Política en Oriente Próximo, un socio cercano a Dennis Ross, consejero principal de Obama en Oriente Medio, que dijo se había realizado esa oferta.

El contenido de la carta también ha sido confirmado por varios senadores judíos estadounidenses, que asistieron a una sesión informativa la pasada semana con Dennis Ross.

Según Makovsky, a cambio de la moratoria de asentamientos durante 60 días, los EE.UU prometieron vetar cualquier resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el conflicto árabe-israelí durante el próximo año y se comprometió a no solicitar una nueva congelación en los asentamientos. El futuro de los asentamientos se trataría en un acuerdo final.

La Casa Blanca también permitiría a Israel mantener una presencia militar en la Ribera Occidental del valle del Jordán, incluso después de la creación de un Estado palestino; seguir controlando las fronteras de los territorios palestinos para impedir el contrabando; proveer a Israel con sistemas de armas mejoradas, garantizar la seguridad y aumentar en varios miles de millones de dólares la ayuda anual, y crear un pacto de seguridad regional contra Irán.

Hay varias conclusiones que seguramente sacarán los líderes palestinos de este intento de tratar de tomar decisiones por encima de su cabeza. La primera es que el presidente de EE.UU., al igual que sus predecesores, no está en condiciones de actuar como un mediador honesto. Sus intereses en las negociaciones coinciden en gran medida con las de Israel.

Obama necesita una renovación momentánea de la moratoria, y aparenta mediar en el proceso de paz entre israelíes y palestinos, hasta las Elecciones Parlamentarios estadounidenses del mes de noviembre.

Las críticas del poderoso lobby israelí en Washington podría dañar al Partido Demócrata, a menos que haga equilibrios sobre una línea muy delgada. Tiene que dar la impresión de que las conversaciones progresan, pero sin molestar a los partidarios de Israel, sin presionar demasiado a Netanyahu.

La segunda conclusión – ya sospechado por Mahmoud Abbas, el presidente palestino, y sus consejeros – es que Netanyahu, a pesar de su deseo profeso de establecer un estado palestino, no es sincero.

La oferta de la Casa Blanca coincide con la mayor parte de las demandas de Netanyahu sobre seguridad y ayuda, antes de que las negociaciones hayan producido resultados tangibles. Que Netanyahu haya rechazado la oferta de forma tan ligera, aunque el cambio introducido por Estados Unidos era mínimo, quiere decir que no está en condiciones de hacer ningún tipo de concesión a los palestinos sobre estabilidad.

El periódico israelí Haaretz decía el viernes pasado que los funcionarios de la Casa Blanca ya no se creían la excusa de la dificultades políticas de Netanyahu en mantener el ala derecha de su coalición de gobierno. Si no puede mantener en la coalición a sus compañeros por una simple cesión en la construcción de asentamientos ilegales, ¿ cómo podrá hacer concesiones permanentes?

La tercera conclusión para los palestinos consiste en que ninguna combinación posible de partidos gobernantes en Israel es capaz de firmar un acuerdo con Abbas que implique compromisos significativos en la integridad territorial de un estado palestino.

La concesión estadounidense — el permiso de Israel para mantener asentamientos en la Orilla Oeste del Valle del Jordán, casi la quinta parte de Cisjordania — refleja una demanda común para todos los políticos israelíes, no sólo de Netanyahu.

De hecho, los términos de la carta de Obama fueron redactados en cooperación con Ehud Barak, ministro de defensa de Israel y líder del Partido Laborista del ala supuestamente izquierdista. Cuando era primer ministro, hace una década, insistió en una presencia militar similar en el Valle durante las fracasadas conversaciones de Camp David.

Ariel Sharon, su sucesor y el fundador del partido centrista Kadima, planeó un muro de separación para dividir el Valle del Jordán del resto de Cisjordania, aunque el intento fuera puesto en cuestión debido a las objeciones norteamericanas.

Hoy, la mayor parte de los palestinos no pueden entrar en el Valle del Jordán sin un permiso especial que es raramente concedido, y las decenas de miles de habitantes palestinos del área están sometidos al acoso militar constantemente. B’Tselem, un grupo de derechos humanos israelí, ha acusado a Israel de una “anexión de facto” del área.

Pero sin el Valle de Jordania, la creación de un estado palestino no es viable – incluso una Cisjordania sin Gaza — sería inconcebible. La estructura del Estado se parecería mucho al Queso de emmenthal, modelo que los palestinos siempre han temido, única propuesta que hace Israel.

Jonathan Cook es escritor y periodista que vive en Nazareth, Israel. Sus últimos libros son Israel y el Choque de Civilizaciones: Iraq, Irán y el Plan de Rehacer Oriente Medio (Pluto Press) y Palestina Desaparece: los Experimentos de Israel en Desesperación Humana (Zed Books).

http://dissidentvoice.org/2010/10/obama’s-cave-in-to-israel/

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