Derrame de petróleo: las cuentas de la Casa Blanca no cuadran

guardian.co.uk, Suzanne Goldenberg

Las imágenes tomadas durante el descenso de un vehículo submarino muestran que las gotas de petróleo se encuentran a una profundidad de entre 1065 a 1300 m. Foto: Ho / AFP / Getty Images

Los científicos han comprobado la existencia de una gran mancha de petróleo de 22 millas de largo en las profundidades del Golfo de México, proporcionando mayor evidencia sobre la suerte del crudo arrojado al mar durante varios meses.

El informe contradice las afirmaciones de la Casa Blanca, que señala que la mayor parte de los 5 millones de barriles de petróleo arrojados en el Golfo habían desaparecido.

Estos resultados indican que los esfuerzos para determinar donde se encuentra el petróleo ahora debe incluir esta gran mancha, dijo Christopher Reddy, uno de los miembros del equipo de la Woods Hole Oceanographic Institute.

El informe, que se publica en la revista Science
(http://news.sciencemag.org/sciencenow/2010/08/report-paints-new-picture-of-gul.html), también señala que el proceso de disgregación es muy lento por la acción de las fuerzas naturales, incrementándose la posibilidad de que recorre grandes distancias antes de que se degrade.

Mucha gente especula diciendo que el petróleo que se encuentra bajo la superficie se degrada fácilmente, dijo Richard Camilli, principal autor de artículo. No encontramos eso. Lo que vimos es que todavía estaba ahí.

Unos de los temas de debate es la velocidad a la que las bacterias consumen el petróleo derramado. Según las estimaciones de la Casa Blanca, alrededor de la cuarta parte se alejó del sifón de salida, formando una mezcla degradada en la superficie, o bien se quemó. En una conferencia de alto nivel, la Casa Blanca indicaba que hasta el 50% derrame de crudo había sido consumido por diferentes tipos de microorganismos.

El estudio refuerza el informe de investigación dirigido por científicos de la Universidad de Georgia y Texas, que detectaron la presencia de gotas de petróleo en las aguas profundas del Golfo de México.

Pero los autores dicen que su investigación tiene más autoridad, ya que es la primera en ser publicada en una importante revista científica. Los autores también señalan que han dispuesto de una tecnología más avanzada, incluyendo un robot submarino que no pertenece a la industria petrolera.

De acuerdo con sus conclusiones, la gran mancha submarina tiene unas medidas de 22 millas de largo, 1,2 millas de ancho y unos 650 pies de alto.

El equipo tomó cerca de 57.000 muestras del derrame durante el viaje de investigación realizado durante 10 días en el mes de junio. La gran mancha no está formada por petróleo puro, sino por una combinación de compuestos tóxicos, como el benceno y el xileno.

El estudio pone a la Casa Blanca y los organismos científicos del gobierno en una posición cada vez más difícil, después del anuncio de que el petróleo se había descompuesto o se había limpiado.

Un equipo de la NOAA (National Oceanographic and Atmospheric Administration) informó que una cuarta parte de los 49 millones de barriles se mantuvo en la superficie de las aguas del Golfo, o formaron bolas de alquitrán que se degradaron en tierra.

También se plantean nuevos interrogantes, como la decisión estratégica adoptada por el gobierno de Obama de utilizar casi 2 millones de galones de Corexit, un dispersante químico del petróleo, incluso en el suelo marino a 5.000 metros de profundidad.

La Administración se enfrenta así a una difícil prueba en la sesiones del Congreso sobre el destino del petróleo y la seguridad en el consumo de los mariscos del Golfo.

Ian MacDonald, oceanógrafo de la Universidad del Estado de Florida, dijo que la contabilidad de la Casa Blanca sobre el petróleo es engañosa y que sólo el 10% del petróleo arrojado en el Golfo ha sido retirado. Jane Lubchenco, jefe de la NOAA y científica marina, apoya las estimaciones del Gobierno.

Ian MacDonald, un oceanógrafo de la Florida State University, dijo que la contabilidad de la Casa Blanca para el aceite es engañoso y que sólo el 10% del petróleo que arrojó en el Golfo ha sido retirado del mar. Jane Lubchenco, el jefe de la NOAA y ella misma un científico marino, se ha destacado por las estimaciones del gobierno.

Damian Carrington: Frente a la magnitud de esta catástrofe económica y ecológica ¿pueden los EEUU y el resto del mundo dejar de depender del petróleo?

http://www.guardian.co.uk

Traducción: Zenón

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