Hamid Gul: Los talibanes son el futuro

Extractos de la entrevista:

Al Jazeera (AJ): Usted dijo recientemente que los “talibanes son el futuro, mientras que los americanos son ya el pasado”, ¿no es esto algo exagerado?

Hamid Gul (HG): los estadounidense han sido derrotados. Y no es porque su poderío militar se haya debilitado, sino porque sus soldados están enfermos y cansados. Su mal es la fatiga, el cansancio una amenaza, y eso es lo peor que le puede pasar a una nación. Ya no hay manera de que los estadounidenses pueden permanecer en Afganistán.

AJ: ¿Qué pasaría si el gobierno de Hamid Karzai fuese derrocado?

HG: No habría más Karzai, de hecho está luchando por su vida. Le están diciendo que a finales de este año tendrá que asumir la responsabilidad de la seguridad en Afganistán. Pero ¿qué le dan a cambio? Nada, de nada. Las nuevas bajas civiles en las operaciones militares va a seguir debilitando su situación.

Hamid Gul

AJ: Algunos creen que en Afganistán el continuo goteo de víctimas civiles está permitiendo el resurgimiento de los talibanes.

HG: No sólo es eso. Las víctimas civiles han hecho que los talibanes se conviertan en un movimiento popular en Afganistán, alrededor del 80% de la población los apoya, y el pueblo de Afganistán está harto de tanta corrupción.

Están hartos de los señores de la guerra y los barones de la droga, y de que continúe la ocupación estadounidense.

Si se trataba de entrar y hacer un trabajo y luego salir, el programa no se ha cumplido. Si querían dispersar a Al-Qaeda tenían que haberlo hecho en un año y después retirarse. Pero se quedaron, delatando sus verdaderas intenciones en Afganistán. Barak Obama ha empezado a hablar de retiro de tropas, lo cual anunció el pasado diciembre. Hillary Clinton dijo también lo mismo, pero hay una dicotomía: por un lado dicen “ no estamos para quedarnos, pero por otro envían más soldados y dicen que quieren desarrollar un ejército afgano.”

Pero no ponen dinero para construir ese ejército afgano, sólo 140 millones de dólares, que no es nada comparado con el dinero que cuesta a los EE.UU mantener un solo soldado en Afganistán, 1 millón de dólares por soldado y por año. Si tienen alrededor de 68.000 soldados en la actualidad, eso quiere decir que les cuesta 65 billones de dólares mantener estas tropas. Hay otros 30.000 soldados que llegarán en breve, es decir, el coste será de 100 mil millones de dólares al año para mantener sus fuerzas en Afganistán.

EE.UU es una nación muy endeudada, así que uno se pregunta ¿cómo lo van a hacer? Alrededor del 57% de los estadounidenses dicen en las encuestas que nos les gusta esta guerra y que quieren que sus muchachos vuelvan a casa. Los norteamericanos no asumen sus víctimas, y ahí otro problema. Para compensar esta pérdida, comenzaron a contratar mercenarios de empresas de seguridad, de los cuales tienen 104.000 actualmente en Afganistán.

¿Qué significa esto? ¿Qué son utilizados donde las tropas no pueden? El empleo de mercenarios también se hizo en Irak. Es una estrategia cada vez más empleada por EE.UU para evitar decir que tienen bajas. Los mercenarios no solamente proceden de los EE.UU, sino que también los enrolan de la población local.

Es algo peligroso, creer que los mercenarios pueden ganar una guerra y sacar adelante los objetivos políticos propuestos para el país. Parecen querer decir que quien tiene más dinero puede emplear más mercenarios, ganar más guerras, conquistar más territorios, etc.

Las bajas civiles son constantes por parte de las tropas de EE.UU

AJ: Teniendo en cuenta lo que acaba de decir, ¿qué importancia va a tener la última ofensiva de los EE.UU contra los talibanes?

GH: No va a funcionar. Creo que es un lavado de imagen. No tienen ningún objetivo claro en Afganistán. Dicen proteger a la población civil, pero están desalojando a los civiles de sus hogares cuando las condiciones meteorológicas en Afganistán son muy difíciles.

Los vientos fríos de las estepas del Asia Central barre estas regiones. Al iniciar este tipo de operaciones las personas tienen inevitablemente que abandonar sus hogares y sus campos. En esta situación, ¿qué intentan conseguir los norteamericanos? No lo sé.

Hay una ambigüedad acerca de los objetivos políticos. Cualquier conflicto militar debe tener un propósito político. Yo no discierno ningún fin político.

AJ: Desde un punto de vista estratégico, la participación de Pakistán en Afganistán se ha visto como una vía disuasoria frente a la India. Pakistán tiene capacidad nuclear, ¿ qué importancia tiene Afganistán para Islamabad?

GH: Queremos mantener una relación amistosa con Afganistán. La India está haciendo estragos entre nosotros. Los talibanes paquistaníes están siendo apoyados por los servicios de inteligencia de la India y el Mossad, por cierto, para llevar a cabo ataques en Pakistán. El Mossad es muy activo en Pakistán, dando su apoyo técnico a la inteligencia de la India. Pakistán ha de tener las espaladas cubiertas, pues ningún país puede luchar en dos frentes.

Tener amistad con Afganistán no significa dominarlo. Nadie puede dominar Afganistán, un país que ya acabó con dos superpotencias y está a punto de acabar con una tercera.

No, ese no es el propósito de Pakistán en Afganistán.

AJ: ¿No afecta negativamente la seguridad de Pakistán el fracaso de estabilización de Afganistán?

GH: Sí, así es. El conflicto no sólo deriva de los fracasos del gobierno de Kabul, que es un gobierno títere. La verdadera causa del conflicto es la ocupación de Afganistán por EE.UU. Si salen, la OCI y otros países musulmanes entrarían a jugar su rol. Entonces quizás Afganistán pudiera redimirse a sí misma.

No creo que Afganistán sea otro Vietnam para los americanos, porque han dicho que se retirarán. Obama en este sentido ha sido muy claro. Ya dijo que su intención no era hacer frente al terrorismo, sino ocuparse de las cuestiones internas como la sanidad, el desempleo y la enorme deuda.

Parece que quiere centrarse en los Asuntos Internos, pues no puede ocuparse de tantas cosas al mismo tiempo.

AJ: Se ha producido un aumento de la violencia en Pakistán desde la salida de Pervez Musharraf, el expresidente. Los talibanes paquistaníes amenazan pueblos y ciudades, y hay tensiones entre el PPP y el MQM en los lugares clave, como Karachi. ¿Qué es lo que necesita Pakistán para lograr estabilidad?

GH: Una limpieza política de la suciedad. El Estado de derecho debe arraigar en Pakistán. Por desgracia, el más poderoso de entre los políticos y generales rige el país de acuerdo a sus propias predilecciones y deseos. Ahí es donde nos equivocamos.

Las instituciones polítcas han de ser corregidas, el Tribunal Supremo y el Parlamento deben ser fortalecidos. Ahora todo está concebido en función en virtud de la enmienda 17, una enmienda a la constitución aprobada por el dictador Musharraf en 2003. Esto dio más poder al gabinete presidencial y más capacidad para zafarse de los preceptos constitucionales y permanecer en el poder, independientemente de las elecciones.

Asif Ali Zardari, el presidente paquistaní, ahora tiene ese poder y se niega a ceder. Hay que modificar esa enmienda 17, para que el Parlamento tenga sus facultades, el Estado de Derecho se restablezca, así como el Tribunal Supremo, y el ejército no debe interferir. Entonces las cosas empezarán a cambiar y tomaremos un rumbo más acertado.

Zardari, actual presidente de Pakistán

AJ: ¿Cree usted que los EE.UU están ayudando a Zardari a permanecer en el poder porque es visto como un cooperante en la guerra contra el terror?

GH: Creo que hay una ambigüedad en su posición y que a veces critico. La prensa estadounidense ha maltratado a Zardari en el pasado, pero ahora se callan. Los norteamericanos temen el regreso de la Corte Suprema de Pakistán, ya que se podría someter a juicio el ataque de los drones de EE.UU, como una violación de la soberanía del país.

Si eso ocurre, el Parlamento tendría que actuar en base a la decisión del Tribunal Supremo y cambiar la actuación política. Los estadounidense se muestran escépticos y suspicaces de la instauración del Tribunal Supremo, ya que podría ir en contra de sus intereses y de la agenda prevista en Pakistán.

AJ: ¿Cree usted que el gobierno se va a mantener hasta las próximas elecciones nacionales?

GH: El gobierno sí, pero Zardari no. No quiero dar la impresión de que veo el futuro, pero dudo del mantenimiento de Zardari en el gobierno.

AJ: En los últimos años, los funcionarios de los EE.UU le han acusado a usted de tener estrechos vínculos con los talibanes y Al-Qaeda ¿Qué responde usted a eso?

GH: No, no es cierto, no tengo esos vínculos. En cuanto a lo que a Al-Qaeda se refiere, me dicen que tienen pruebas. Ni siquiera las tienen contra Osama bin Laden, al menos claras y contundentes. La historia completa aún está por escribirse. En mi opinión, todo esto es un sucio trabajo.

En cuanto a los talibanes, yo apoyo la resistencia afgana. Les presto mi apoyo moral, porque en el pasado he tenido fuertes vínculos con ellos. Muchas personas del gobierno afgano son amigos míos.
Desde que los talibanes representan el espíritu nacional de resistencia, les he dado mi voz. Los estadounidense enviaron mi nombre al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para ponerme en la lista negra, declarándome un terrorista internacional. Pero han fracasado, porque los chinos sabían la verdad, así que bloquearon esta propuesta.

Básicamente, los americanos no tienen nada contra mí. Les contesté en la prensa de Pakistán, en su idioma. Les dije que si tienen algo contra mí que presenten las pruebas. Que me digan qué mal he hecho. Los estadounidenses hablan de libertad de expresión, pero parece que mis palabras les duele, porque he contado sus excesos.

Voy a utilizar el poder de la palabra, porque lo que están haciendo los responsables de la política de EE.UU va en contra de los intereses del pueblo estadounidense. Si digo esto es porque hago uso de mi derecho a expresarme y en última instancia lo hago en beneficio del pueblo estadounidense.

AJ: Pero Zardari dijo en un diario occidental que usted es un ideólogo político del terror.

GH: Me escribió una carta Zardari diciendo que soy un ideólogo de la yihad, algo común entre nosotros. Él es musulmán como yo y cree en el Corán.

El terror es otra cosa. Yo no apoyo el terrorismo, pero sí la yihad, ejercer nuestro derecho cuando se oprime a una nación. A esto es lo que llamamos yihad.

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El teniente general Hamid Gul fue el comandante militar del Ejército paquistaní en los años 1980 y sirvió como jefe de la inteligencia del país (ISI), desde 1987 a 1989.

Su fama vino después, durante el esfuerzo para mantener el apoyo logístico y los fondos para los mujahidin de Afgnistán, derrotando a las fuerzas soviéticas.

Durante la administración Bush, EE.UU intentó colocar a Gul en la lista de las Naciones Unidades de los terroristas internacional, pero el intento fue bloqueado por China.

Gul es un opositor al régimen de Asif Ali Zardari, el presidente paquistaní, y ha pedido la rehabilitación del Tribunal Supremo de Pakistán, como la máxima autoridad del país.

Durante la administración de Bush, EU procuraron poner a Gul a una lista de Naciones Unidas de terroristas internacionales pero sus esfuerzos fueron bloqueados por la delegación china.

En el interior del país, Gul ha sido un opositor abierto de Asif Ali Zardari, el presidente paquistaní, y ha pedido el Tribunal Supremo a ser rehabilitado como la autoridad de la ley en Paquistán.

Fuente: Al Jazeera

http://english.aljazeera.net/focus/2010/02/20102176529736333.html

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